lunes, 8 de noviembre de 2010

DERBI DESCAFEINADO





En menos que canta un gallo tendremos un nuevo derbi en nuestro estadio contra el enemigo eterno y segundo año consecutivo en que los aficionados odiados por todos nosotros no podrán acudir a presenciar en directo a su equipo.

La directiva de  nuestro glorioso club ha decidido, tal como ocurrió el año anterior, en negar la presencia a los ultras culés en nuestro estadio, aludiendo a razones de seguridad.
Sobre este tema habrá versiones y opiniones de índoles totalmente opuestas, no perdiendo ninguna de ellas su razón. Pero creo que se le hace un flaco favor a todo aquello que envuelve al mundo del fútbol, y más concretamente al mundo de las gradas.

Solamente hay un antecedente en Francia, y se aplicará durante esta campaña, en que las hinchadas respectivas tanto del PSG como del O. Marsella (el gran clásico por excelencia en el país vecino) no podrán desplazarse hasta las ciudades anfitrionas por orden expresa del Ministerio del Interior galo.

¿Vosotros os imagináis los clásicos derbis de cualquier ciudad europea sin la hinchada foránea? Empezar a decirlas mentalmente e imaginar que sucedería con la norma impuesta por nuestro club.

Con estas líneas no quiero hacer una defensa de los seguidores culés y concretamente los odiados “bobos nois”. Pero creo que tienen el mismo derecho de asistir a un encuentro de fútbol donde su equipo juegue y defienda sus amados colores como tenemos nosotros. 

Porque para la seguridad pública están las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado i/o Autonómicas y para la seguridad privada está el club, que debe asegurar la integridad física de cualquier seguidor en el interior del estadio.
¿O es que acaso ambos son incapaces de poder dar al ciudadano ese servicio?

Ya podría alguno de la junta directiva y del departamento de seguridad viajar a cualquier estadio de Inglaterra y ver como la seguridad privada trabaja, codo con codo con la policía dentro del recinto deportivo, para expulsar a todo aquel que su conducta sea provocativa hacia la hinchada visitante y viceversa.

Para mí, un derbi sin la presencia de los culés no es un verdadero derbi. ¡Es un derbi descafeinado!.

By Capo “mallonesa”

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Entiendo tu postura pero ponte en mi lugar.
Yo soy de los afortudados que estaban en la zona en la que nos "llovían" bengalas mientras los mossos nois no movían un puto dedo en el trsite derbi de hace unos años.
Para colmo, nuestra querida directiva movió con nocturnidad y alevosía la zona de la afición rival en nuestro campo pocas semanas antes de su inauguración y la reubicaron 4 asientos a la derecha del mio cuando estaba previsto que su zona fuese en el corner contrario.
Por todo ello, celebro que no les dejen venir y poder asisitir a mi localidad con todo tranquilidad.
Duca

Anónimo dijo...

Sr. Capo:
Las fuerzas de seguridad autonómicas, llámense Mozos de cuadra, también son, de per se, fuerzas de seguridad del Estado. No sea usted redundante...

EDGAR dijo...

Me parece muy acertado tu análisis. Jo també crec que els cara-culs han de venir a casa nostra.
Que vean quienes somos para clavarles un 'in your face' de puta madre y sin miedo.

el turco dijo...

Totalmente deacuerdo con el artículo. A esto le deberemos sumar que para ese partido imperará la ley seca ya que seguro que por orden del cacique sociata de turno nos cerrarán todos los bares,algo tambien impensable en cualquier parte del mundo. Tan inútiles son que no nos pueden controlar a dos aficiones de futbol? poco a poco el mundo de las gradas en España desaparecerán y el acudir al futbol se convertirá en una especie de partido de los Dragons...patético!!

budiladen dijo...

A mi también me gustaría que vinieran para recobrar la esencia del derbi, pero como dices a la inglesa, cosa que no pasará con las fuerzas de seguridad del Saura que ya sabemos como actúan. Se levanta un perico para cantar y palazo en la cabeza tira un bobo una beengala y le rien la gracia y tv tren la seva les silencia y le rien las gracias