miércoles, 1 de diciembre de 2010

THE G70 FIRM BRITANNIA TOUR 2010 Parte Segunda

DOMINGO 14 DE NOVIEMBRE

Suena la alarma de mi móvil a las 07:30 de la mañana, hora Zulú, dia D.La mañana se levanta muy nublada y parece que va a llover. Nuestra segunda noche en Londres ya pasó y ahora tenemos que hacer cola en nuestro diminuto lavabo, para ponerse al día en cuestiones de higiene y cuidado personal, es decir ducha rápida antes de volver a bajar las escaleras del averno, hasta el semisótano del vetusto edificio y conseguir hacerse con una mesa de al menos tres plazas y poder desayunar tranquilamente las consabidas tostadas inglesas, con su mantequilla y su canesú, adornadas con destreza con diversos toques de mermeladas de diversa procedencia, olor y sabor, ayudados por una barra libre de café y zumo de naranja. Para paladares exquisitos como el nuestro, aquello era tan solo un tentempié previo al largo día que nos venía de cara en ese momento.
De allí, al caos del metro, tan solo habían cuatro manzanas. Al llegar a Victoria Station, los informadores del servicio del suburbano nos volvieron a dar gato por liebre. La línea sigue cerrada y/o en parte cancelada, así que ahora es cuando hace falta sacar la intuición, la cordura y... el mapa.
Tras un recorrido de 1 hora a lo largo de la mayoría de estaciones de las líneas Circle y District,cambiando de sentido y de dirección cada dos por tres, llegamos a nuestro primer destino...un café con leche de los de verdad, como los de aquí...o lo que es lo mismo Camden Town, donde encuentras lo que buscas.
Y buscamos una cafetería y la encontramos. Y tres señores como nosotros con sus correspondientes cafelitos ilustrados en la mano y unos cómodos sillones, pues eso, a hablar de lo divino y de lo humano, mientras el cielo de Londres, nos demostraba el porqué allí todo el mundo es tan pálido.Por que llueve y no hace sol. Blanco y en botella.
Pero aún así y bajo el chirimiri de rigor, nos pateamos el mercado, que para algo hemos venido y ahora toca comprar los regalos para la familia, que todo tiene su precio...
Y de tienda en tienda, recorriendo en un par de horas el pasado, presente y futuro de cada una de las tendencias que han influenciado tanto a los jóvenes y no tan jóvenes de los últimos 40 años, a nivel estético y musical (esto ya parece un artículo de la Rolling Stone o del New Musical Express), nos quedamos a comer en un coqueto restaurante en el que buenas,además de las hamburguesas,también estaban las camareras.
Y al salir, de nuevo al lío, ya que una pateada de media hora nos llevó a la única estación de metro que funcionaba en esa zona.
Otra carambola nos llevó a nuestro destino, Fulham Broadway, la antesala a nuestro destino final ese día, Stamford Bridge.

Qué decir de un estadio especial y acogedor, metido a presión en mitad de un barrio selecto de la ciudad, rodeado de pubs y ambiente futbolero. Nos llamó la atención nada más llegar a el, que era más pequeño de lo que parece por fuera y que además, las ventanas de las viviendas de los vecinos, tienen visión directa del estadio. De hecho las paredes del recinto comparten espacio con esos pisos. Apuesto a que viven pocos del Arsenal en ese lugar.
Fotos y más fotos y nos metimos en la tienda. O megastore. O gran superfície que tiene el Club, de dos plantas con escalera mecánica, lleno a reventar de cualquier producto oficial que se pueda llegar a imaginar una mente sana.Bien clasificado, etiquetado,ubicado,colgado,inventariado,numerado, y cualquier palabra que acabe en ado. Lo tienen TODO.La antítesis a lo que vimos el día anterior en la tienda del Millwall o en la de nuestro propio club. Así que pilla tanda y a pasearte entre el barullo, eso sí,organizado, que se vive ahí dentro. Pero...aviso a navegantes: no todo lo que aparece en la web del Chelsea, está a la venta allí, ya que gran parte del material que se ofrece, solo se puede comprar online, en exclusiva.Así que un servidor se quedó con las ganas de salir cargado, ya que no encontré el merchandising que buscaba, pero aún y todo, salimos de la mano con nuestras bolsas azules correspondientes.

Y como teníamos tiempo de sobra nos fuimos directos al pub en el que se concentran los seguidores más duros del equipo, los famosos HeadHunters, el The One Pub, en Britannia Road.




Pero como los ingleses son muy educados, antes de entrar en el bar, el gentil mastodonte que custodiaba la única puerta de acceso al local, nos solicitó muy amablemente, mostrando sus dos dientes caninos de oro, que nos quitáramos nuestras gorras, que aquello era como entrar en una iglesia y se debía mostrar respeto. Y lo hicimos. Como no. Ya nos había quedado claro que el tipo era un hombre sabio y generoso y que a repartir no le ganaba nadie, vamos.
Una vez dentro, era como estar en una lata de anchoas, pero con anchoas de 100 kilos rapadas al cero, en mangas de camisa, con menos dientes que un pingüino, tatuajes que ofenderían a Su Ilustrísima Reina Madre y señales en diversos lugares del rostro que confirmaban la teoría que afirma, que los seguidores ingleses se afeitan con botellas de cristal y vasos de cervezas o en su defecto, se quitan el pelo de la cara a hostias.
Mucha mala leche y miradas inquisidoras. Pero nosotros somos la G70 y no nos vacila nadie y nos pedimos tres rondas y nos pusimos a tono con el entorno. No paran de cantar. A su bola, ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Cada tipo que pasa a tu lado con dos cervezas en la mano, te echa un vistazo y se pone a cantar. Y nosotros en medio. Mirando como cantan los unionistas más forofos del medio Londres.Y de repente,aparece entre la multitud una tiparraca con zapatos de aguja y corsé de encaje rojo con unas cartucheras rellenas con botellas de Jim Beam y se lanza a echar chorritos de bourbon en los vasos de los cantores. Y me digo a mi mismo: será para afinar la voz, para que no desafinen.Pues será, que sino, no lo entiendo.Mientras el reloj corre antes del partido, seguimos en pleno éxtasis entre los supporters del equipo azul, que nos obsequian con casi todo su repertorio de cánticos antes de salir a la calle y enfilar el camino a nuestra localidad.
Stamford Bridge se parece en mucho a Cornellà-El Prat. En la ubicación de las localidades y el ambiente pre-partido. Nos ubicamos en la grada del West Stand Upper, rodeados de una muchedumbre multiracial y muchos turistas como nosotros. Cosas del asiento libre....

El partido empieza entre un ruidoso griterío de ánimo hacia los locales que juegan al toque y con rapidez.Pero la cosa cambia y Sunderland demuestra el porqué del atractivo de esta liga, al adelantarse tras una jugada precisa y preciosa, en un rápido y letal contrataque que les pone por delante en el marcador.
El resto del match, monólogo de los visitantes y un cúmulo de imprecisiones del Chelsea, cierra un marcador de cero a tres que confirma nuestra legendaria fama de gafes, la primera derrota de la temporada del Chelsea (que desde entonces no atina a ver puerta en ninguna competición oficial) y de vuelta al Hotel del Sr.Tree.

Destacamos al acabar el partido, que la gente desaloja el estadio en menos que canta un gallo. Será que a esa hora empieza British Idol en el Canal 4, o no sé a qué tanta prisa por salir.
De vuelta al centro de la ciudad y como aún es pronto y las tiendas están cerradas, nos da por pasear en las inmediaciones de Hyde Park, mientras un furioso viento y un ambiente gélido nos restan calorías corporales. Y para recuperarlas, que mejor que dejarse caer por el legendario Hard Rock Cafe y llenar el buche con hidratos de carbono. No solo nos llevó allí el hambre, sino también finalizar nuestro viaje celebrándolo como ya es y será, una costumbre.

Entre leyendas del Rock y hamburguesas descomunales, brindamos a lo yankee, con botellas de Budweiser, por nuestro viaje.Un largo paseo nos lleva al Hotel, en el que nuestro ya íntimo amigo de la recepción, nos informa que todo el malentendido con la habitación, está solventado por el manager del establecimiento (al que nunca vimos y creemos que es una alucinación psicótica del empleado trastornado) y que podemos ir en paz. Siempre y cuando paguemos lo que se le debe. Y pagamos. Y a la cama. Y así se cerró el día, con risitas entre sábanas de alguno de nosotros y los conseguientes ronquidos que anunciaban el estado de reposo al que acababa de llegar susodicho.

LUNES 15 DE NOVIEMBRE

Poco que contar. Madrugón y para el tren que nos lleva al aeropuerto.Almuerzo continental en una cafetería del aeropuerto y vamos que nos vamos, que anuncian que ya embarcamos.
Y otro momento para el recuerdo cuando a uno de nosotros (diremos desde ahora que un servidor), es sometido a un escrupuloso registro por parte de la seguridad del acceso a la terminal y se le retiene para cacheo, cachete, copa y puro. Con la duda de poder perder el vuelo y viendo que mis compañeros se inquietaban, me abren la maleta y le pasan todo tipo de detectores para evitar que se me ocurriese mezclar en pleno vuelo, mi aftershave con el dentífrico, y pudiera provocar un atentado terrorista. Será que tengo cara de islamista.

Al final y tras asegurarse que no era una amenaza potencial para el resto de tripulantes, subimos al avión que nos devuelve con puntalidad británica a nuestro lugar de origen.

Y así fue y así o casi, se lo hemos contado.

video


The G70 Firm

3 comentarios:

el turco dijo...

Muy bueno el artículo, espero que el año que viene podamos hacer una crónica pero con un equipo inglés y nuestro glorioso Español. Saludos

craneo dijo...

Envidia da leer estos 2 posts. EL próximo año a ver si me puedo apuntar, que este estoy muy liado con los niños.
Por cierto, ha sido marcharos y UK ha vuelto a los 80. Habéis dejado huella!!
http://www.marca.com/2010/12/03/futbol/futbol_internacional/premier_league/1291359880.html?a=5cb012ad2ed65391b43258e83ae9e923&t=1291402910

budiladen dijo...

que ca... a ver si la próxima la organizais con tiempo y podemos apuntarnos unos cuantos, es una de mis ilusiones sentir el feelin y la esencia del fútbol en estado puro en los British, juas