miércoles, 5 de enero de 2011

I HAD A DREAM


Suena la última campanada que da entrada al Nuevo Año: brindis de celebración, abrazos, besos, felicitaciones . . . y los típicos buenos augurios para el 2.011.
Empieza la digestión de una cena copiosa y mis cinco sentidos inician el un leve declive hacia la famosa fase REM.
Ideas, recuerdos y una serie de flashes iluminan una parte de mi cerebro. Estoy soñando.
Soy el protagonista de varias historias con mi amado club  como acto principal de una representación teatral.
Mi primer sueño me lleva a principios del mes de Junio, gradas de nuestro maravilloso y envidiado Estadio Cornellà-El Prat, lleno histórico y todos nosotros festejando, en pleno éxtasis de alegría y locura, nuestra clasificación para Champions League.
Por fin nuestros inmortales colores pisando suelo británico y dejándonos oír en algún templo futbolístico inglés. ¡Alabado sea el Señor!

Mi segundo sueño me lleva nuevamente a unas gradas de estadio repletas de pericos, bufandas, banderas, bubuzelas, donde saltamos y gritamos al unísono: ¡Campeones, Campeones! ; y  nuestro Gran Capitán, con su brazalete en el brazo derecho con el número 21, levantando la Copa del Rey al viento y proclamando nuestro célebre mensaje: “no nos rendimos jamás”. Y en la otra parte del estadio miles de culés llorando de rabia e impotencia porque, su vecino de ciudad, pobre y orgulloso, perdió una batalla pero ha ganado la guerra.
Mi tercer sueño me lleva a visualizar a la gran masa social que forma esta familia españolista resquebrajando las ataduras que nos impedía ver el horizonte que indirectamente se nos estaba abriendo delante de nosotros. Un horizonte de grandeza no visto por nosotros mismos por caer diariamente en las trampas escondidas por nuestros rivales, sea de cualquier estatus social.

En este sueño veo como por fin nos damos cuenta que nos hacemos verdaderamente grandes por hacer caso omiso a “los otros”. Grandes por nuestros propios hechos, sin depender de “los otros”. Grandes por nuestra humildad inculcada desde el 1.900, sin querer ser como “los otros”. Grandes por nuestro espíritu de equipo familiar y de barrio, sin querer igualar a “los otros”. Grandes por nuestro amor incondicional a nuestro glorioso club, tanto en lo bueno como en lo malo, sin querer …

-       Xavi, despierta.- me dice una voz celestial al oído.

Abro los ojos, veo el rostro de mi hermosa mujer y me digo: - He tenido un hermoso sueño.
Ojalá estos sueños se cumplan durante este año que iniciamos.

By Capo “mallonesa”. 


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Capo, estas chalado!!!!

Jimmy

Dr.Manhattan dijo...

GAYRDIOLA

XAVIER dijo...

Pues sí, querido camarada y hermano Jimmy: ¡¡estoy chalado!!
Y cada día que pase lo estaré más por culpa de esta pasión que siento por un club que me da más disgustos que alegrías.
Pero este hecho no me importa porque mi pasión es verdadera y no ficticia (como nuestros vecinos y los de La Capital).
Ojalá todos los que forman este glorioso club llamado RCDEspañol sintieran, por lo menos, la mitad de pasión que sentimos todos nosotros desde que éramos pequeños y formábamos parte de las gradas de Sarrià.
Porque ayer, uno de mis sueños expuesto en el artículo, ya no podrá hacerse realidad por un planteamiento táctico del partido no acorde a una eliminatoria de vuelta de Copa.
En fin, "esta es nuestra vida", como bien dice nuestro camarada Marc.
by Capo "mallonesa".
Y recordad: "SE ES MÁS FUERTE EN GRUPO QUE SOLOS".

el turco dijo...

y eso que no fuma...

craneo dijo...

parece martín lutero 'el rey'. mira como están aún los niggers.
pero lo comparto al 100% aunque creo q va a costar de ver, años quizás.
por cierto, un poco culés las samba, no??