A capote pasado, las cosas se ven mucho mejor. Nunca es bueno expresar los sentimientos justo a la conclusión de un evento donde una persona se ha sentido eufórica o derrumbada. Y esto suele pasar siempre cuando finaliza cualquier derby “metropolitano”.
Es mejor dejar pasar las horas y/o días para valorar todo lo vivido antes, durante y después del acontecimiento. Por eso, transcurridos dos días del derby, toca artículo escueto y conciso, resumiéndolo en dos breves adjetivos sustantivados: Gloria y Fidelidad.
Gloria a un equipo de chavales que durante noventa minutos, y a pesar de ir perdiendo en el marcador, supieron hacerse hombres y contrarrestar las fuerzas del enemigo hasta besar el limbo de los Dioses.
Fidelidad de una afición hacia sus colores, a su equipo y a su club: 35.000 gargantas profiriendo toda clase de improperios a los once representantes del pensamiento único y votando al unísono en las gradas de nuestro estadio demostrando que toda opresión puede ser contrarrestada con unión.
Y dentro de esta fidelidad no dejaré de mencionar el buen trabajo realizado por los dirigentes de La Curva y todos aquellos que ayudaron a crear un ambiente de ensueño, exhibiendo pancartas de todo tipo y condición para demostrar una vez más a la sociedad catalana que existimos y que lucharemos hasta la muerte para que nuestro club sea respetado como se merece.
by Capo "mallonesa"
1 comentarios:
Siempre en nuestro recuerdo, camarada. DEP
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