martes, 5 de junio de 2012

Le God Perico

Matt Le Tissier, apodado Le God,el dios de Southampton. Icono contemporáneo de la ciudad portuaria del sur de Inglaterra de dondé zarpó el Titanic. Ese jugador, de origen francés nacido en la isla de Guernsey, en mitad del canal de la Mancha, que dedicó su carrera deportiva al equipo rojiblanco de forma exclusiva. Jugaba andando, en una liga eminentemente física, pero su condición técnica y su capacidad goeladora le dieron la oportunidad de irse a los grandes del futbol inglés con mucho mas poder económico. Pero él era feliz en el sur, en el Southampton, entre su gente y llevando una vida sencilla. Allí se quedó, y allí se retiro. Santo y seña. Hasta un letrero haciendo referencia a él te da la bienvenida cuando llegas por carretera "Bienvenido a Southampton. Acabas de llegar al país de Le God"

Soy padre, tengo dos hijos, uno de casi 7 años y otro de 3. El mayor, ya lleva casi un año dándole patadas al balón. Su vida gira ya entorno a la pelota, que intenta que lo acompañe a todas partes. Se lleva diariamente los guantes al colegio, incluso ya con este calor, se empeña en llevar pantalón largo para evitar hacerse daño en las piernas en sus tiradas al suelo para evitar que el balón traspase la portería del colegio a la hora del patio. Me pregunta por Kameni, por Cristian Alvarez, por Callejón, por Javi Marquez, y he dejado de tener respuestas. Un niño necesita una referencia, y nosotros la tuvimos. N'Kono, Lauridsen, Zuñiga, Orejuela, Lardin, Pacheta, Tamudo, Pochettino nos acompañaron durante largas temporadas, o durante grandes gestas. Pero hoy, sin gestas que contar, y con salida y entrada continua de jugadores los niños se quedan huérfanos. Y los padres hemos dejado de tener respuesta. No tenemos jugador franquicia. No tenemos colectivo de referencia de una época. Los chavales, incluso los mas mayores ya y con veinti tantos, tienen sed de ídolos. De ahí, que a cualquiera que pase unos meses aquí, y sea capaz de destacar un poquito, lo intentamos encumbrar sin que realmente haya aportado algo a nuestra historia.

La grada, los chavales, buscan ídolos, referencias, iconos que enganchen y que contrarrestar a los bipolares. Los imaginan, los sueñan y hasta los inventan. Pero son ídolos de barro, de paja, de mentira. Donde está el Le Tissier perico?

Jimmy

4 comentarios:

SARRIA 82 dijo...

Jimmy, no te engañes, el futbol ya no es lo que era, ni lo sera... los 80 y 90 ya pasaron, nuestro ultimo Le God, o ultimo mohicano fue SIR RAUL TAMUDO "23"... hasta que vuelva a haber un jugador carismatico, creo que pasara mucho tiempo. NO AL FUTBOL MODERNO!!!!

Turco dijo...

Qué mejor ídolo que su padre? ante la ausencia como bien dices, de ídolos solo cabe que sea tu reflejo. Puedo estar equivocado y que en un futuro immediato todo se gire en mi contra, pero solo hay un camino para la libertad y es la personalidad. Desde que mi hijo tiene 2 años paseamos por nuestro barrio "el gótico" sábados y domingos enfundados en blanquiazul...y puede que fructifique el hacerle ver, que sí, que somos diferentes, la gente nos para, nos felicita,otros cambian de acera...los moritos y papitos todos ellos con sus camisetas de Messi lo respetan, oh!!uno del Español!!! El camino es ese...después Dios dirá. ARRIBA ESPAÑA Y FUERZA ESPAÑOL!!!

The G-70 Firm dijo...

Deslumbrante artículo, Jimmy.
Has regresado de la Gran Bretaña con espíritu renovado, sangre nueva y mente clara y abierta.
Cuanta razón tienes en tus palabras y que gran mensaje envías a todos los lectores de este blog, si tienen la mente tan abierta como tu y nosotros.
Ojalá me equivoque, pero vuestros hijos, en un futuro, no verán nunca un jugador referente como hemos podido ver, tener y disfrutar nosotros.
Los únicos referentes de gloria que tendrán seremos la G70, por nuestros valores de camaradería, lealtad, resistencia, lucha y amor infinito a unos colores y a una institución.
by Capo "mallonesa".
Y recordar: "NACIMOS POR UNOS COLORES, VIVIMOS POR UNA AMISTAD".

Anónimo dijo...

Mis únicos ídolos del Español son mis compañeros de grada de los últimos 25 años. Por ellos merece la pena seguir luchando. Por esa amistad inquebrantable. Tengo miedo que mi hijo no pueda crecer con el Español, pero tal como están transformando el Español que yo conocí con 16 años, casi mejor que no lo vea.
Están haciendo que nos volvamos más radicales de lo que fuimos con 20 años, y lo que es triste que seamos los de 40 tacos los cabreados y dispuestos a crear una revolución en la grada, y no los jóvenes.
CarlosG