miércoles, 28 de octubre de 2015

RCDE. WILL NEVER DIE



Han pasado 115 años y los pericos nos encontramos viviendo otra etapa. Quizás la etapa más difícil e incierta de nuestra historia tras la caída de Sarrià, cuando nos abocaron a un exilio obligado.

¡Joder! He de aceptar que el día que vi caer Sarrià me quería morir. Veía el fin. Creía que quedaríamos sepultados bajo los escombros de nuestra casa, de todos nuestros recuerdos.

Y es que muchos pericos, incluyendo la G70, crecimos allí y nos conocimos creando vínculos indestructibles. 
Subestimé la fuerza que tenemos.
Somos quienes hacemos grandes a nuestro RCDE. Sin duda, los auténticos protagonistas, los auténticos supervivientes, los auténticos mitos. 

Creí que con la desaparición de nuestra casa, nuestra pasión se difuminaría en segundos y que del suceso trágico no saldríamos vivos. Supongo que muchos pensaron igual. Y otros tantos desearon nuestra muerte. 

Y mientras los miro, pienso: “qué grande es ser perico “. Y vuelvo a mirar a todos aquellos que nos quieren mal. Y los miro, sabiendo con certeza que desconocen qué es esta pasión. Y me vuelvo a sentir afortunado. Y los vuelvo a observar con la seguridad que me da el saber que vivimos esto con una intensidad que no se puede entender desde fuera. Y me importa un carajo. Y celebro que así sea.

Muchos de estos infelices seguirán pensando que los pericos estamos locos. Que somos raros, excéntricos, perdedores, victimistas.

Pero yo les digo: 
- “no tenéis ni puta idea de lo que es esto. Nunca podréis entender qué somos, qué nos une, qué es lo que nos hace únicos y especiales. Supervivientes de las masas, de los rebaños, de lo preestablecido, de los cánones, de lo previsible, del acomodamiento, de lo fácil, del mero espectáculo, de los sumisos, de los lameculos, de los correctos, de los sensatos, de los coherentes, de los diplomáticos...”.

Hoy, como ayer y como mañana, por nuestra memoria, por nuestro pasado, por el presente y por nuestro futuro; nosotros somos los dueños de nuestro destino. En nuestras manos recae ese poder. No somos ni seremos la marioneta de cartón piedra del falso poder.

Hemos enseñado a todos qué somos y de lo que somos capaces y que en su frustrado intento de negación de la realidad y del ocultismo programado, hemos sacado los colmillos de la victoria y le hemos dado una dentada al destino y a sus seguidores fanáticos. No olvidarlo.

Tras 115 años, seguimos existiendo. Malvivimos pero seguimos existiendo. 

El RCDE, con el apoyo de todos los pericos de verdad, nunca morirá.


by G70.

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